Orden Masónica Mixta Internacional - LE DROIT HUMAIN-

EL DERECHO HUMANO - Jurisdicción Argentina

La Francmasonería recibe a los seres humanos que desean perfeccionarse.

 

El objetivo no es crear una élite intelectual, sino contribuir al perfeccionamiento de hombres y mujeres libres y de buenas costumbres.

 

La solicitud de un profano (del latín pro fanum, aquel que se encuentra ante el Templo) se hace simplemente enviando una carta al presidente del Taller elegido, o bien enviando una carta a la sede social en París, desde donde se la transmite al destinatario, a partir del solicitante.

 

Los procedimientos son análogos en el plano administrativo y dan lugar, una vez cumplidos, a una autorización para ser iniciado, a una postergación, o bien a un rechazo.

 

Si el profano es aceptado, se lo autoriza a vivir una ceremonia que se llama Iniciación, palabra que viene del latín initium, comienzo.

 

La ceremonia de iniciación se desarrolla según un ritual determinado, antiguo y complejo.

 

Después de esta ceremonia, el profano se convierte en Aprendiz. La disciplina a la que se somete favorece la reflexión y le permite sacar la mayor enseñanza posible de las reuniones a las que asiste.

 

Estos ritos no constituyen un culto. No hay maestro ni gurú alguno, sino simplemente una búsqueda de la verdad mediante un trabajo personal y grupal.

 

Le Droit Humain exige de sus miembros un mutuo respeto.

 

El Aprendiz, que ha encarado un proceso a la vez personal y colectivo, avanzará en el camino iniciático y podrá acceder a los diferentes grados que confiere la Orden.