Orden Masónica Mixta Internacional - LE DROIT HUMAIN-

EL DERECHO HUMANO - Jurisdicción Argentina

PRINCIPIOS DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO HUMANO

 

Los miembros de Le Droit Humain estamos repartidos por toda la Tierra y nos agrupamos, en función de nuestro número, en Logias Pioneras, Jurisdicciones y Federaciones.

 

Tomando en cuenta el carácter internacional de la Orden, independientemente de su sensibilidad y de su cultura, tenemos un texto de referencia, aplicable a todos, que lleva el nombre de Constitución Internacional.

 

A continuación, citamos fielmente sus puntos esenciales:

 

"... Los Francmasones de los dos hemisferios pertenecientes a la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain (El Derecho Humano), reunidos en Convento Internacional en el Cenit de París, en homenaje de fidelidad y reconocimiento, colocan sus trabajos bajo la égida de sus venerados fundadores: María Deraismes, la primera mujer en ser iniciada (el 14 de enero de 1882) y Georges Martin.

 

Con sus ilustres predecesores y siguiendo su ejemplo, fraternalmente unidos en el amor hacia la Humanidad, los Francmasones de Le Droit Humain desean cumplir íntegramente, en el seno de la Masonería y en el mundo profano, la triple divisa: LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD.

 

Persuadidos de que el método de trabajo masónico representa uno de los mejores instrumentos de perfeccionamiento humano, desean proseguir su acción sentando las bases de una amplia Constitución Masónica Internacional. Ésta fija los deberes y los derechos de todos y de cada uno, asegurando así el máximo de libertad compatible con una disciplina voluntariamente aceptada.

 

La Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain afirma la igualdad del Hombre y de la Mujer.

 

Al proclamar Le Droit Humain, la Orden aspira a que ambos logren gozar en toda la Tierra y en forma igualitaria, de la justicia social, en una Humanidad organizada en Sociedades libres y fraternales.

 

Le Droit Humain está compuesta por Francmasones, hombres y mujeres fraternalmente unidos, sin distinción de orden racial, étnico, filosófico o religioso.

 

La Orden se impone, para alcanzar este objetivo, un método ritual y simbólico, gracias al cual sus miembros edifican un Templo a la perfección y a la gloria de la Humanidad.

 

Respetuosos del laicismo, de todas las creencias relativas a la eternidad o a la no eternidad de la vida espiritual, sus miembros buscan, ante todo, concretar en la Tierra y para todos los humanos el máximo desarrollo moral, intelectual y espiritual, condición primera para que cada individuo pueda alcanzar la felicidad en una Humanidad fraternalmente organizada ..."